miércoles, 1 de enero de 2014

Le pregunté al amor

Esta vez intento encontrar
el imprevisible sendero del amor,
después
de muchas veces negándome a entrar
a un auténtico enlace,
por estar sintiendo temor.

Desde el horizonte
le escucho nombrarme ¡tantas veces!,
hasta lograr captar mi atención,
me demuestra todo lo que tiene para darme,
enloqueciendo de anhelos al corazón.

Esta vez cambio tristeza por alegría,
y echo al abandono a la soledad,
con quien en sus sombras me ocultaba un día
prometiéndole siempre lealtad.

Le pregunté
un día al amor si valía la pena
volver admitirlo cada vez que me tienta,
y me dijo:
-He estado como una luz serena
tocándote el alma,
aunque tú no lo sientas.

Esta vez respiro
de las flores exquisito aroma,
observo de cerca relucientes mariposas
volando en la ventana cuando la alborada asoma.

Y estoy aquí deshaciendo el pasado,
liberando esas huellas de angustia
clavadas en el sentimiento,
cicatrizando profundas heridas
que la frialdad causaba.

Esta vez la ocasión se presenta
llevándome por un camino cautivador,
donde la desilución se fragmenta
dejando libre el espacio
para la llegada del amor.

Cada vez que siento esta sensación
aligerando los latidos de mi corazón,
miro al horizonte;
allá por donde el amor se acerca,
y le grito a viva voz:
-Venir lo antes que puedas.

Julio Medina
1 de enero del 2014


LE PREGUNTÉ AL AMOR - (c) - Julio Medina

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