Loading...

lunes, 25 de septiembre de 2017

Tu bondad

Tu bondad no es sincera
tiene intención que lacera,
abate mi orgullo, haciéndome vulnerable,
sintiéndose el corazón miserable.

El sereno conoce lo pasado,
sosegado ronda en lo indecible;
sufriendo me acompaña abismado,
cabizbajo guarda lo imposible.

Entre los dos cargamos tu bondad perversa;
un bulto mojado con saliva adversa,
que hiere en el alma la sangre sedienta,
ausente de besos, de amor que lamenta.

Y en la cuerda tendida sobre el declive
inseguros andamos con vasto peso,
esperando que el desmedido cambio nos cautive,
o caigamos en destiempo al abismo avieso.

Julio Medina
25 de septiembre del 2017

miércoles, 13 de septiembre de 2017

No hay nada mejor


No, no hay nada mejor
que andar el camino de nuestro Señor.
No es sendero fácil
siempre encontrarás
la piedra del tropiezo que te tentará.
El hijo de Dios te acompañará
y los enemigos se apartarán.
Largo recorrido debes caminar,
sigue hacia adelante, no vires atrás
porque al final
la gloria de Dios tú alcanzarás.

Julio Medina

13 de septiembre del 2017

Deshojando destellos

Lejos, distantes e indiferentes estamos,
cada uno con el dedo índice señalando;
marcado contraste en todo momento encontramos;
clara es la señal; uno de los dos sale sobrando.

Aquel amor declarado nunca se asomó a la salida;
fue imaginación surtida en rosas prendidas
de una primavera de pétalos de mentiras;
con retoños secos y espinas pulsando como lira.

Iniciamos mal; sobre terreno frágil jugamos,
desventurado deseo no debió ser consumado;
desunión, alejamiento en la esquina nos espera.
Cupido se fue corriendo, ya ni lo veo allá afuera.


Se espanta el oído; palabras furiosas
llegan veloces, dispuestas con sable y espada
tajando al afecto, y en la lluvia congojosa
ahogan al corazón con cada aguda puñalada.

Eludir, evitar, esquivar más no puedo
desencanto asfixiado indaga escapar;
alejarse es la perfecta salida de este enredo,
deshojando destellos para no volverme a empapar.

Julio Medina
9 de septiembre del 2017



lunes, 21 de agosto de 2017

Cien años para abrazarle

La luna se le acercó a paso lento
hasta poder abrazarle;
mientras los ojos de la tierra fisgaban el momento
con lentes negros para atestiguarle.

Y el cuerpo celeste que la esperaba
su frialdad cubrió con llamas;
calor intenso, amor de fuego ella deseaba;
tras cien años de espera entre las damas.

Cortina oscura cubre el trayecto
de este romance de corta anchura;
esta alineación es acto perfecto
del Creador en las alturas.

Parte la luna, y el sol satisfecho
yace tendido en su corona,
preguntándose por la novia que estuvo sobre su pecho:
-¿Cuándo volverá la enamorada amazona?

Julio Medina
21 de agosto del 2017

sábado, 19 de agosto de 2017

Camino estrecho

Por el camino estrecho voy andando
sin desviarme ni a izquierda ni a derecha;
soy como un niño dando sus primeros pasos.
Este sendero no es fácil, pero es grato
saber que me guías tú… Jesús.

Y por la vereda angosta sigo avanzando,
con movimiento firme ando buscando
alcanzar al final de la salida,
la corona de vida eterna prometida.

El enemigo ha intentado detenerme;
 con tu santa palabra lo he refutado.
Mi espíritu salvo por Cristo, ya no perece
porque dejé atrás al viejo hombre,
y uno nuevo emerge formado.

Julio Medina
18 de agosto del 2017




jueves, 6 de julio de 2017

Extiende tus manos

De la lejanía busco henchir mi necesidad,
mirando estoy a lo lejos; a lo más distante,
hasta donde mis ojos puedan alcanzar.
¡Y solo encuentro silencio, un inmenso silencio
haciéndome desmayar!

Sé que en tu momento te habré encontrar.
El grito salido de mi espíritu es tan fuerte…
Y éste corazón no sabe callar.

Las lágrimas de mi alma llegan a las puertas del cielo,
y como un riachuelo se derraman por la eternidad;
escudriñando el consuelo de tu bendita verdad.

Te pido Jesús que extiendas tus manos
para yo poderlas tocar,
y sentir así el calor de tu abrazo edificador.
Porque si bien es cierto que necesito conocerte más,
no es menos evidente, la falta de tu eterno amor.

Julio Medina
1 de julio del 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

Sediento de Dios


A tu casa he venido
a pedirte mi Señor
oigas tú mi ruego ahora
y me dejes beber
en la roca que brota
agua nueva vida.

Dame agua fresca de vida
Jehová, Dios poderoso
sáciame la sed del alma,
nutre a mi corazón
de ese líquido precioso.

Sediento de tu palabra
necesito tu eterno amor,
quítame esta sed que ata
me abrasa y me mata;
te ruego Señor.

Julio Medina

4de mayo del 2017