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jueves, 25 de mayo de 2017

Sediento de Dios


A tu casa he venido
a pedirte mi Señor
oigas tú mi ruego ahora
y me dejes beber
en la roca que brota
agua nueva vida.

Dame agua fresca de vida
Jehová, Dios poderoso
sáciame la sed del alma,
nutre a mi corazón
de ese líquido precioso.

Sediento de tu palabra
necesito tu eterno amor,
quítame esta sed que ata
me abrasa y me mata;
te ruego Señor.

Julio Medina

4de mayo del 2017

viernes, 12 de mayo de 2017

Amor desde el vientre

Solo el amor de Dios supera
al amor que una madre da a su hijo,
porque el Creador
es la fuente misma que le diera
ese don maravilloso con el cual la bendijo.

Es la madre dedicada y cuidadosa
colma a su hijo de amor desde el interior vientre,
lo cría ella siendo tan celosa,
y evita así que en su niño, daño entre.

Y con amor de madre crece el adolescente
aprendiendo las cosas buenas que mami enseña,
este afecto entre ambos se hace firme, resistente;
¡tan inquebrantable como una peña!

En la adultez ese hombre cuida de ella
con fervor y devoción inseparable,
y esta mujer, es para él, entre todas la más bella
porque le regaló vida con amor incomparable.

Julio Medina
10 de mayo del 2017

lunes, 17 de abril de 2017

La palabra de Dios

En este mundo muchos libros he leído…
¡Y he dejado tantas páginas abiertas!
Porque ninguno a mi vida ha conmovido
como cuando el mensaje divino a  mi mente entra.

La palabra de Jehová es fuente de agua viva,
sacia la sed del espíritu; creer en Él te salva,
su palabra es bálsamo aplicado desde arriba
a todos los que le adoramos con el alma.

Abro la biblia, y al instante, mi mente rebosa de luz;
la sabiduría divina de su palabra eterna es victoria
¡que edifica mi vida!... y al buscar el rostro de Jesús
obtengo la consecución de gloria.
Julio Medina
15 de abril del 2017



domingo, 5 de febrero de 2017

Bárbara y Sentida

Atroz el dolor que la embarga, cruel desvarío,
causaba desánimo la palabrería
ensalivada de veneno que por la lengua babeada
en las fauces de Bárbara odio insaciable brotaba.
¡Y no le conmueve el terrible golpe
asestado con toda intención a Sentida!
Siendo tan certera le destroza el corazón,
desbarata a su propio origen sin más razón
que la de disfrutar aquel suplicio insano;
de su acción se jactaba,
y justificaba la espantosa humillación,
despiadada, maquinada,
sacada de una película de horror.
La pupila prepotente, empolvada de orgullo
 vestida de soberbia y envanecida,
desollaba con sus propias garras
la causa que la trajo
hasta el eje de este mundo imperfecto;
enjuagaba con lodo
ante los ojos incrédulos del murmullo
el amor que una vez aquella parida
le dio desde sus entrañas…
Y todos tuvieron pavor,
y todos miedo sintieron,
pero para remediarlo
 nada hicieron.

Y yo que estaba tan cerca de Sentida,
veía como la irritación de Bárbara desgastaba
aquella débil esperanza de perdón,
de intrínseca reconciliación
que aquella madre buscaba.
¡Y secaba con mis manos
el llanto estrepitoso que rodaba
por las mejillas quebrantadas;
recogía en mis brazos sus lágrimas de angustia,
intentaba calmarlas en mi pecho turbado!
Mi corazón confuso comenzó a sentir
el mismo dolor que estremecía a Sentida;
era llanto agudo, de gemido pesaroso,
un cántico nostálgico
tajeado con puñal de acero en la intimidad 
de las fibras del alma.
¡Manaba sangre el agravio como creciente del rio;
acosaba el flujo turbulento, impetuoso, continuo!…
Desaguaba lamento la queja incontrolable;
y al final, tuve que resignarme ante tanto quebranto,
porque también comencé a sufrir lo mismo que Sentida…
Al intentar aliviar la severidad
de aquella angustia imparable,
quedé inerme;
ni tan siquiera pude detener
del diluvio la tempestad de lágrimas;
mas lo único que conseguí hacer
fue llorar con ella.

Julio Medina
22 de enero del 2017

sábado, 14 de enero de 2017

Intención amarrada

Muchos vieron caerse la armadura;
siempre con la intención está amarrada,
y se descubre insólita figura
de secretos colmada, abarrotada.

¡Cómo confiaba, insana vestidura!
Llegaba adondequiera con la espada
bien ajustada, fuerte en la cintura;
celaba demasiado la afilada.

Cuando vino atacarle, el rival quiso
echar de lado gruesa la coraza,
sorprendido quedó sin previo aviso.

Fue despojado así, y al ver lo expuesto;
sintió el burgo grave la amenaza
de quien por largo rato creyó modesto.

Julio Medina
14 de enero del 2017


miércoles, 11 de enero de 2017

Si no tengo a Jesucristo

Si no te tengo a ti, Jesucristo…
¡No sé cómo podría caminar
por este mundo lleno de maldad;
la que a cada rato me quiere tentar!

Bendices mi vida de perfecta manera
sanando heridas, arrancando las faltas
que mi corazón encierra;
y evitas así, que por el pecado muera.

He visto como tu gloria se manifiesta,
y el Espíritu Santo de todo me instruye,
porque es tu palabra poder que construye,
y en ella se hallan todas las respuestas.

Si no te tengo a ti, Jesucristo
no tendría la forma de ganar vida eterna,
porque solo caminando recto en tu camino,
alcanzaré al final la promesa.

Julio Medina
11 de enero del 2017

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¡Cuán grande es la belleza creada!

Subí al enorme monte, y pude ver el mar
sus grandes brazos inundaron mi mente,
y nadé hasta el estuario, en donde el río viene a sumar,
y el agua de cada lado tiene sabor diferente.
cuando asomaron las sombras, miré hacia las estrellas
y meditaba, y recordaba, enhorabuena;
nada de lo que me rodea puede existir sin ti.
A lo lejos en el infinito observo la luz que destella,
pero de cerca escucho cuando la lluvia suena
cayendo en la tierra, formando charcos
de todos tamaños así.
Camino entre la espesa arboleda,
florecida de retoños al despuntar la mañana;
respiro del viento el aroma
traído como humareda…
Y oigo el crujido de pasos que al ambiente engalana
sobre la mezcla de grama
y residuos de hojas secas;
las que una vez la vida reverdeció de esplendor;
mientras el crepúsculo plasma y derrama
de su inmenso tintero el colorante mejor,
sobre un lienzo que no entiende mi cabeza hueca…
¡Cuán grande es la belleza creada!
¡Cuán grande es la obra mostrada
para hacer el sentido fecundo!
Porque así es tu amor profundo;
 gracias Señor por darme tanto,
sin yo aportar nada.

Julio Medina
28 de diciembre del 2016