jueves, 23 de febrero de 2012

En una tarde

Un día apareció en la tarde a despedirse,
llegó cuando la luz del sol se terminaba
y en los árboles las hojas comenzaban a dormirse,
triste aquel atardecer cuando el amor culminaba.

Esa tarde se me acercaba para decirme...
Ni siquiera le parpadeaba la mirada,
sus ojos resplandecientes, los míos humedecidos.
Un fluido de nostalgias de las pupilas saltaba.
Mis sentidos temblorosos despedían al adiós indefinido.

Le dejé ir...
Cada uno de sus pasos me quebraba el corazón.
¡Duele la sangre en el alma más que la derramada!
Furtivas lágrimas quedadas absorben la desazón
y laceran en la angustia como una puñalada.

No supliqué, no le pedí que se quedara,
y se fue...
Y que partiera en el cenizo de aquella tarde enramada,
ya que el destino decidido había llegado a condenarme.
En silencio todavía escucho el eco de su voz acalorada.

Esas palabras hirientes del crepúsculo envenenado
dejaba el ser adorado en mi mente perturbada,
lloraba el amor ofuscado ¡no de rabia ni por lo pasado!
Lloriqueaba al enterarse, al sentirse con el alma abandonada.

Julio Medina
13 de febrero del 2012 





EN UNA TARDE - (c) - Julio Medina

sábado, 18 de febrero de 2012

Como yo te amé

Como yo te amé nadie más lo hará
te di lo mejor que podía dar,
fuiste mi ilusión, ya no volverás
a sentir este amor desbordar.

Como yo te amé no habrá otro igual
desprendído de si mismo para darte amor,
si nuestro romance no fue algo casual
dentro de ti me tendrás sin ningún temor.

Como yo te amé, aguda pasión
ese fuego intenso nos hizo vivir,
exquisita dicha de aquella ocasión
aquel idilio inmenso acabó mi existir.

Como yo te amé para que sentir
tristeza en un corazón que mucho te quiso,
de la realidad no voy a rehuir
este amor por ti nunca fue indeciso.

Como yo te amé, fui el único culpable
que al quererte tanto de ti me abismé,
en nadie hallarás un amor impresionable
que te ame tanto como yo te amé.

Julio Medina
17 de febrero del 2012



COMO YO TE AMÉ - (c) - Julio Medina

jueves, 16 de febrero de 2012

No tengas miedo


No tengas miedo corazón
ya no hay quebranto ni dolor,
aquel desliz fue un tropezón
que me causaba el desamor.

Llega la dicha, intenta amar
aisla el sendero del temor,
no quiero que vuelva a pasar
el daño de perder tu amor.

Abre la vida, saca ese miedo
deja llegar a quien quiere amarte,
tu amor es lucha de mi denuedo,
a usted  deseo, me ilusionaste.

No hables más, cierra los ojos
cuando el amor toca a tu puerta,
deja salir a los enojos
para que el alma siga despierta.

No tengas miedo a la invención
que queda atrás en el pasado,
no llegues a una conclusión
sin escuchara este enamorado.

Julio Medina
14 de febrero del 2012




NO TENGAS MIEDO - (c) - Julio Medina

domingo, 12 de febrero de 2012

En el pico de una estrella

Una silueta en el pico de una estrella
sentada miraba hacia la adversidad,
pensaba en la forma de no llegar hacia ella,
buscaba la manera de tener felicidad.

La mujer salida cuando la luz fragmentada
irrumpió en la ansiedad de sus sueños extraños,
llenaba de anhelos la primavera adulterada
de ella se enamoró, apesar de sufrir daños.

Una noche ella se ocultó entre las sombras
del astro que rondaba el nido de sus amores,
y desapareció por el camino de las zozobras
dejando un universo dolido de sinsabores.

De estrella en estrella va viajando la silueta
buscando la infame luz de aquella moratoria.
Tristes destellos de un corazón que se agrieta
para ponerle fin al desliz farsante de su historia.

Julio Medina
12 de febrero del 2012





EN EL PICO DE UNA ESTRELLA - (c) - Julio Medina

sábado, 11 de febrero de 2012

Mi niña tú

Mi niña tú, la que a diario suelo soñar,
a quien mis ojos detenidos miran tantas veces.
¡Si en el dulce de tu mirada te pudiera acompañar,
y sonreír en la sonrisa que ofreces!

Pienso en ti, en mi mente estás metida,
mi niña hermosa, al universo me haces volar,
eres sensible como una rosa, niña consentida,
llegas a mí, y solo tú el cielo sabes controlar.

Niña de mis sueños, tu fuente de amor
la siento en mi piel, y ya no sé si podré vivir.
¡Qué extraña es la vida! Cambió a realidad aquel primor
que antes soñaba. ¡De él ahora no puedo desistir!

Mi niña tú, a quien nada debo preguntar
no hay mayor embeleso que la ternura de tu pasión,
en la delicadeza de tu amor me quiero encantar
para no perder la dicha de tener esta ocasión.

Julio Medina
10 de febrero del 2011






MI NIÑA TÚ - (c) - Julio Medina

domingo, 5 de febrero de 2012

Sueños y Noches

Una noche, la noche el sueño espera
partidas en dos, ahora son dos noches
porrateadas en una sola ¡si aparecieras
develando el misterio de los sueños en derroche!

Noches o sombras, mágicas bajadas salientes
al sendero sin luces del lucero extinto,
cierran los faroles, paren divisas vertientes
escalando la oscuridad tensa con un tropo distinto.

Cada noche es la misma noche descendida
del turbio ocaso descaminado sin designio,
aparece en la penumbra agónica dormida
y  se avienta en un torbellino como un demonio.

El silencio es esclavo de la noche oscura,
noche tras noche silencia el ruido manifiesto
y da cabida a la sustancia arraigada en la abertura.
Cabezadas de fantasías circulan en el sueño apresto.

Zona de espectros a causa de una realidad sujetada
en el hechizo de la noche pasajera.
Apariciones vienen, luego se van en la madrugada
regresando en la noche atestadas de quimeras.

El miedo destella, opaco resplandor del fluido cegado,
sobresaltos deja el fantasma que en la noche ha caído,
dormitará una y otra vez cuando el reposo llegado
habite dentro de la luz abstenida del sueño retraído.

Sueños, los sueños nacen al nacer oculta la noche
y se desplazan en los huecos cuando los sentidos duermen.
Sueños y noches, noches y sueños elevados en un boche,
partirán en el desvelo, aunque más tarde los tomen.

Julio Medina
4 de febrero del 2012






SUEÑOS Y NOCHES - (c) - Julio Medina

jueves, 2 de febrero de 2012

Me quedo en soledad

Cansada soledad de tanto verme
refugiado en las sombras solitario,
a la salida intentas devolverme,
pero a partir me niego voluntario.

Para ti es espinoso defenderme,
tu postura, un afán involuntario,
aunque al fin aprendiste a conocerme
das un boleto sin destinatario.

Pero otro triste amanecer no quiero,
vivir sin ser feliz no he deseado,
sufriendo heridas de ese falso amor.

Menor el daño que a tu lado infiero
estando a la amargura acostumbrado.
Soledad, sé que entiendes mi temor.

Julio Medina
2 de febrero del 2012



ME QUEDO EN SOLEDAD - (c) - Julio Medina